Ayer por la tarde empezó, probablemente, la huelga más importante que se ha hecho nunca en el sector informático en el Estado español. Dos de las empresas del Grupo HP, que agrupan a más de 2.100 trabajadores y trabajadoras, comenzaron en el turno de tarde del domingo una huelga indefinida.
En su primer día la huelga tuvo un seguimiento muy alto el mismo domingo y ha continuado con un seguimiento muy preocupante para la empresa, con cifras tan espectaculares como León con un 95%, Madrid 70%, Asturias con una media del 90% o Sant Cugat del Vallès en Barcelona llegando al 95%. De hecho, se puede hablar de un seguimiento del 100%, ya que las únicas personas que han ido a trabajar han sido las encargadas más cercanas a la empresa.
Las imágenes que se ha podido ver por las redes sociales mostraban sólo oficinas vacías y piquetes muy combativos en las puertas de las diferentes empresas. Los neumáticos que ardían en la entrada de la empresa en Oviedo podían parecer del sector del metal, pero era el fuego que alimentaba la lucha del sector informático, uno de los más afectados por la precariedad.
La huelga indefinida y su seguimiento, es sin duda una claro desafío a los planes de la empresa de despedir cada vez más personas y de reducir condiciones y derechos laborales. El Grupo HP se ha basado en el artículo 41 del Estatuto de los Trabajadores y la aplicación de la reciente Reforma Laboral aprobada por el PP, para aplicar recortes de salarios, cambios de turno, etc. Todo esto sumado a que se han despedido en dos años centenares de personas, para después contratar más en peores condiciones.
Pero la realidad es que la empresa se ha encontrado con una clase trabajadora organizada, sin miedo y sobre todo dispuesta a plantar cara. Daniel Vecino, trabajador de HP en Sant Cugat valora la huelga de forma muy positiva: "ha ido muy bien" porque según afirma "ha habido mucha participación. Ha sido una huelga triunfal ". Sólo en el piquete de Sant Cugat, que ha sido muy combativo, han participado entre 200 y 300 personas. "Lo que más me ha gustado ha sido que había mucha solidaridad" afirma Vecino, y que "había muchos gritos de 'esquirol' para los que iban a trabajar".
Las palabras de Daniel Vecino y el seguimiento que ha tenido la huelga en todas partes muestran la confianza de la plantilla para continuar la lucha. Convocar una huelga indefinida no es fácil, mantenerla aún menos. Pero el amplio seguimiento de la huelga y la capacidad de autoorganización de la plantilla ha puesto contra las cuerdas a la empresa. Y todo ello con sólo un día de huelga.
Como dice Vecino "si no son kamikazes [la empresa] deberán ver que no pueden tener toda la plantilla en contra". La demanda es muy clara. Se está dispuesto a negociar, pero antes la empresa debe retirar la imposición del artículo 41. Sino los efectos de la huelga se empezarán a notar: "si la huelga dura, podría ser que hubiera cajeros automáticos que no funcionen bien" dice rotundamente Vecino. La situación es clara: "si toda esta gente no trabaja, la repercusión será inmediata".
Manel Ros es miembro de En lluita.
Foto: Diego Mendoza
Enlace: http://enlucha.org/site/?q=node/18802
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