miércoles, 12 de junio de 2013

El factor sostenibilidad de las pensiones: cuando la política se disfraza de matemáticas


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El gobierno del PP ya ha iniciado la ofensiva para recortar las pensiones. Su primera arma es el informe del comité de “expertos” que propone aplicar el “factor sostenibilidad”. Pero, ¿qué es este factor? Y, ¿qué tiene de cierto?
El informe plantea a grandes rasgos 3 elementos: (1) Desligar la subida de las pensiones del IPC y vincularlas a las cuentas de la Seguridad Social. (2) Reducir la pensión inicial considerando el aumento de la esperanza de vida. (3) Adelantar los plazos de entrada en vigor de la reforma pactada entre los sindicatos mayoritarios y el gobierno del PSOE en 2011. Esta reforma supuso un retroceso ya que alargó la edad de jubilación (de 65 a 67) e incrementó los años para el cómputo de la pensión (de 15 a 25).
En el 2012 el gobierno de Rajoy lanzó ya el primer ataque a las pensiones no cubriendo la desviación respecto al IPC, haciendo que las personas pensionistas cobraran en realidad un 2% menos. Todas estas reformas afectan de forma especial, dada la realidad del mercado laboral, a las mujeres y la juventud.
Los argumentos en contra del sistema público de pensiones se basan en la idea de que una sociedad que va envejeciendo no podrá sostener las pensiones del futuro. Estos argumentos, se basan en informes interesados que desde hace décadas están impulsando “expertos” a sueldo de bancos y aseguradoras. Este es el caso de 8 de los 12 miembros del “comité de expertos”. El objetivo es facilitar el crecimiento de los planes de pensiones privados, un nicho de negocio muy importante para los intereses financieros.
El gasto en pensiones en el Estado español, uno de los más baratos de la UE, ha pasado del 3% del PIB en 1970 al 10,7% del PIB en la actualidad. Este aumento no ha hecho “insostenible” el sistema de pensiones, que en el periodo 1981-2003 ha tenido una media de superávit del 4,34% del PIB. Esto se explica por el aumento de la productividad que permite una ratio mayor entre personas que cobran pensión y personas que trabajan. Pero para que el aumento de la productividad revierta en la mejora del sistema de pensiones hay que considerar globalmente el reparto de la riqueza generada.
Alternativas
Así, en un escenario de empobrecimiento de las clases populares, con unas políticas de austeridad que rebajan la presión fiscal sobre las grandes empresas y facilitan el despido, el sistema de pensiones se puede ver amenazado, pero no por un factor demográfico, sino por un reparto de los beneficios que bascula en favor de la rentas del capital en detrimento de las rentas del trabajo, que son las que financian las pensiones públicas. Por otro lado, de verse amenazada la sostenibilidad del sistema de pensiones, se podría optar por revertir las rebajas fiscales a empresas impulsadas los últimos años o incluso buscar un financiamiento del sistema vía impuestos indirectos y presupuestos generales, que se base en la contribución de toda la riqueza, incluyendo los rendimientos del capital.
A pesar de las complicadas fórmulas que se usan para justificar los recortes de las pensiones, ésta no es una cuestión técnica, sino política. Como explica el economista Juan Torres “sus modelos son muy sofisticados, pero concebidos a propósito para “demostrar” lo que estaba establecido de antemano para asustar: que habría déficit en 1990, en 1995, en 2000, 2005, 2010, 2030, 2060”.
El voto a favor del informe del representante de CCOO en el comité expertos, ha sido un escándalo que ha levantado no solo las voces críticas dentro y fuera del sindicato, sino que incluso la dirección se ha desmarcado. Pero hay que recordar que los grandes sindicatos pactaron con Zapatero el ataque a las pensiones. CCOO ha firmado durante los últimos 17 años todos los acuerdos de contrareforma de las pensiones. En este sentido, las campañas en defensa de las pensiones, como la iniciada por la Assemblea 15M de Sants i Les Corts en Barcelona, serán importantes para mostrar que la sostenibilidad del sistema de pensiones depende de la capacidad de resistencia de la clase trabajadora.

Fuente: En Lucha
Enlace: http://enlucha.org/site/?q=node/18814

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