Al inicio del gobierno actual se renovó el Consejo
Nacional de Seguridad Ciudadana, precisándose que quien la presidiría
sería el presidente Ollanta Humala Tasso. De acuerdo a la Ley del
Sistema Nacional de Seguridad Ciudadana, el Consejo Nacional de
Seguridad Ciudadana debe ser presidido por el Ministro del Interior o su
representante.
La pregunta que me hago y que se hacen todos los ciudadanos es ¿qué
se ha hecho para desterrar la inseguridad ciudadana? La respuesta es
nada, a pesar que ha transcurrido 1 año y 8 meses, desde que el señor
Humala asumiera la presidencia.Además, el gobierno aprobó medidas al amparo de las facultades extraordinarias que le concedió el Congreso, para la Defensa Nacional y Seguridad Ciudadana, las mismas que no han dado resultado.
En conclusión el gobierno FRACASÓ en desterrar la inseguridad ciudadana, pues en lugar de disminuir la violencia, ésta se ha incrementado.
Una de las primeras medidas que debió adoptar fue la reorganización de la Policía Nacional, que está considerado como uno de los sectores más corruptos del país.
Más bien el señor Humala continúa con la política corrupta del trabajo de los policías de 24 x 24, es decir, trabajan 24 horas, sin dormir, y descansan 24 horas. Los días que descansan están trabajando en las empresas privadas, utilizando los uniformes y armamentos que les da el Estado.
En el transcurso de su gobierno, el señor Humala, ofreció que la policía patrullaría las calles, lo cual nunca ocurrió. Cuando un ciudadano es asaltado, atropellado o se afecta la seguridad ciudadana, nunca se encuentra policías.
También apreciamos en las calles cómo los autos discurren contra el tráfico, se cruzan la luz roja, no respetan las señales de tránsito; es decir, el tránsito es un desgobierno porque no hay policías.
Frente al incremento de la ola de violencia, el gobierno ha reaccionado, procediendo a rotar a los mandos policiales, sin que esto signifique atacar a fondo el problema de la violencia.
Ante el fracaso del gobierno, la Comisión respectiva del Congreso debe intervenir y dar una solución integral al problema de la SEGURIDAD CIUDADANA, disponiendo, entre otras medidas, mediante leyes, las siguientes:
Por último, ante el clamor y exigencia de la ciudadanía deben ser separados por su fracaso y atribuirse éxitos que no les corresponden el ministro del Interior, Wilfredo Pedraza y el Director General de la Policía, general Raúl Salazar. Este último se mantiene en el cargo, a pesar de sus continuos fracasos, por ser esposo de un familiar de la señora Nadine Heredia.
Vía +RedVoltaireX
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