lunes, 1 de julio de 2013

El precio de la verdad

Mientras la prensa internacional presenta las informaciones de Edward Snowden como revelaciones sobre el programa PRISM y finge descubrir lo que todo el mundo sabe desde hace tiempo, Thierry Meyssan se interesa más bien en el sentido de este acto de rebelión. Y otorga por ello mucha más importancia al caso del general Cartwright, también acusado de espionaje.

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Ex comandante de las fuerzas nucleares de Estados Unidos, ex jefe del Estado Mayor Conjunto, ex consejero militar del presidente Obama, el general Cartwright está siendo acusado de espionaje. Se le imputa haber entregado al New York Times información sobre la guerra secreta contra Irán para evitar así una guerra inútil.
¿Qué son los funcionarios estadounidenses, civiles o militares, que se exponen a un mínimo de 30 años de cárcel por haber revelado a la prensa secretos de Estado de su país? ¿Son «denunciantes» que ejercen un contrapoder dentro de un sistema democrático o se trata de «miembros de la resistencia contra la opresión» dentro una dictadura militaro-policiaca? La respuesta no depende de nuestras propias opiniones políticas sino de la naturaleza misma del Estado estadounidense. Y esa respuesta cambia por completo si nos centramos en el caso de Bradley Manning, el joven soldado izquierdista de Wikileaks, o si incluimos el caso del general Cartwright, consejero militar del presidente Obama, sometido a investigación desde el jueves 27 de junio de 2013 bajo la acusación de espionaje.
Se impone aquí un regreso atrás en el tiempo para entender cómo funciona el paso del «espionaje» a favor de una potencia extranjera a la «deslealtad» hacia la organización criminal en la que uno ha trabajado.

Peor que la censura:
la criminalización de las fuentes

El presidente de Estados Unidos y Premio Nobel de la Paz Woodrow Wilson trató de poner en manos del ejecutivo estadounidense el poder de censurar la prensa cuando están en juego la «seguridad nacional» o la «reputación del gobierno». En su discurso sobre el Estado de la Unión correspondiente al 7 de diciembre de 1915, Wilson declaró: «Hay ciudadanos de Estados Unidos … que han vertido el veneno de la deslealtad en las arterias mismas de nuestra vida nacional, que han tratado de arrastrar al desprecio de la autoridad y de la buena reputación de nuestro gobierno … de destruir nuestras industrias … y de denostar sobre nuestra política en beneficio de intrigas extranjeras … Carecemos de leyes federales adecuadas … Os exhorto a no hacer menos que salvar el honor y el respeto de la nación por sí misma. Esas criaturas de la pasión, de la deslealtad y de la anarquía deben ser aplastadas.» [1]
A pesar de ese discurso, el Congreso no siguió de inmediato la exhortación del presidente Wilson. Como consecuencia de la entrada en guerra de Estados Unidos, el Congreso votó la Espionage Act, que retomaba los elementos fundamentales de la Official Secrets Act británica. Ya no se trata de censurar la prensa sino de cortarle el acceso a la información, prohibiendo a los depositarios de los secretos del Estado revelar lo que saben. Ese dispositivo legal permite a los anglosajones presentarse como «defensores de la libertad de expresión», cuando en realidad son los peores violadores del derecho democrático a la información, derecho que sin embargo defienden las Constituciones de los países escandinavos.

El silencio, más eficaz que el secreto

Los anglosajones viven así mucho menos informados que los extranjeros sobre lo que sucede en sus propios países. Por ejemplo, durante la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos, el Reino Unido y Canadá lograron mantener en secreto –en su propio territorio– el Proyecto Manhattan, destinado a la concepción de la bomba atómica, a pesar de que 130 000 personas trabajaron en ese proyecto durante 4 años y de que los servicios secretos extranjeros lo habían penetrado ampliamente. ¿Por qué pudieron mantenerlo en secreto? Porque Washington no estaba preparando aquella arma para la guerra que estaba librando en aquel momento sino para la siguiente, o sea para la guerra contra la Unión Soviética. Como ya lo han demostrado los historiadores rusos, en Japón se pospuso la capitulación hasta que se concretó la destrucción de Hiroshima y Nagasaki, como advertencia dirigida a la URSS. Si los estadounidenses hubiesen sabido que su país disponía de aquella arma, sus dirigentes habrían tenido que utilizarla para acabar con Alemania y no para amenazar al aliado soviético a costa de los japoneses. En realidad, la guerra fría comenzó antes del fin de la Segunda Guerra Mundial [2].
En materia de secreto, es importante señalar que Stalin y Hitler tuvieron conocimiento sobre la existencia del Proyecto Manhattan desde el momento mismo de su inicio, porque ambos tenían agentes donde había que tenerlos. Truman, sin embargo, en su calidad de vicepresidente de Estados Unidos, no fue informado hasta el último momento, o sea después del fallecimiento del presidente Roosevelt.

La verdadera utilidad de la Espionage Act

En todo caso, el espionaje ocupa un lugar secundario en la Espionage Act, como queda demostrado por su forma de aplicación.
En tiempo de guerra, la Espionage Act sirve más bien para castigar las opiniones disidentes. Por ejemplo, en 1919, la Corte Suprema determinó –al pronunciarse sobre los casos Schrenck contra Estados Unidos y Abrams contra Estados Unidos– que el hecho de llamar a la insumisión o a la no intervención en contra de la Revolución Rusa se incluía entre los comportamientos penados por la Espionage Act.
En tiempo de paz, esa misma ley sirve para impedir que los funcionarios hagan público un sistema de fraudes o crímenes cometidos por el Estado, incluso aunque revelen hechos de los que el público ya tenía conocimiento previo pero que no han podido comprobarse hasta el momento de las revelaciones impugnadas.
Bajo la administración Obama ya se ha recurrido a la Espionage Act en 8 ocasiones, lo cual es todo un record en tiempo de paz. No abordaremos en este trabajo el caso de John Kiriakou, el oficial de la CIA que reveló el arresto de Ali Zoubaida y las torturas a las que este fue sometido. Lejos de ser un héroe, Kiriakou es en realidad un agente provocador de la propia CIA cuya misión consiste en hacer creer a la opinión pública la leyenda de las supuestas confesiones arrancadas a Zoubaida, para justificar a posteriori la «lucha contra el terrorismo» [3].
Tampoco abordaremos el caso de Shamal Leibowitz, en la medida en que sus revelaciones nunca se dieron a conocer a la opinión pública. Nos quedan así 6 casos profundamente instructivos sobre el sistema militaro-policiaco estadounidense.
Stephen Jin-Woo Kim confirmó a Fox News que Corea del Norte estaba preparando un ensayo nuclear, a pesar de las amenazas de Estados Unidos contra Pyongyang, una confirmación que en nada perjudicaba a Estados Unidos, aparte de subrayar su incapacidad para imponer obediencia a Corea del Norte. Esa información ya había sido divulgada, en otro contexto, por el célebre periodista estadounidense Bob Woodward sin provocar ningún tipo de reacción.
Thomas Andrew Drake reveló a un miembro de la Comisión de la Cámara de Representantes encargada de los servicios de inteligencia el despilfarro del programa Trailblazer. O sea, se le reprochó haber informado a los parlamentarios encargados de vigilar a las agencias de inteligencia que la NSA (National Security Agency) estaba tirando secretamente por la ventana miles de millones de dólares. El objetivo del programa Trailblazer era buscar la manera de implantar virus informáticos en cualquier computadora o teléfono móvil. Algo que nunca prosperó.
En ese mismo campo, Edward Snowden, empleado de la firma jurídica Booz Allen Hamilton, hizo públicos diversos documentos de la NSA que demostran el espionaje estadounidense contra China… y también contra los invitados al G20 organizado en Reino Unido. Lo más importante es que demostró la envergadura del sistema militar de escuchas de las comunicaciones telefónicas y a través de Internet, escuchas a las que nadie escapa, ni siquiera el presidente de Estados Unidos. Ahora la clase política estadounidense describe a Snowden como «un traidor a eliminar», únicamente porque sus documentos impiden que la NSA pueda seguir negando ante el Congreso la realización de una serie de actividades de todos conocidas desde hace mucho tiempo.
Bradley Manning, un simple soldado, transmitió a Wikileaks los videos de dos crímenes cometidos por el ejército estadounidense, 500 000 informes de inteligencia de las bases militares estadounidenses en Irak y 250 000 cables sobre los datos de inteligencia recogidos por los diplomáticos estadounidenses durante sus conversaciones con políticos extranjeros. Nada de especialmente importante, pero se trata de una documentación que da al público una idea de los burdos chismes que recoge el Departamento de Estado y que sirven de base a la «diplomacia» de Estados Unidos.
Jeffrey Alexander Sterling es un empleado de la CIA que reveló al New York Times la «Operación Merlin». Pero más sorprendente resulta el caso del general James Cartwright, ex número 2 de las fuerzas armadas de Estados Unidos, ya que fue jefe adjunto del Estado Mayor Conjunto, y también consejero del presidente, tan cercano a este último que en Washington llegaron a llamarlo «el general de Obama». Ahora resulta que este militar de alto rango reveló el año pasado al New York Times la «Operación Juegos Olímpicos» y acaba de abrirse una investigación en su contra, según CNN.
Sterling y Cartwright no creen en el mito israelí sobre «la bomba atómica de los ayatolas». Así que trataron de contrarrestar los intentos israelíes de arrastrar Estados Unidos a la guerra contra Irán. La «Operación Merlin» consistía en hacer llegar a Irán información falsa sobre la fabricación de la bomba atómica. En realidad se trataba de una provocación para que Irán emprendiera un programa nuclear de carácter militar, lo cual justificaría a posteriori la acusación israelí [4]. En cuanto a la «Operación Juegos Olímpicos», esta consistía en introducir los virus informáticos Stuxnet y Flame en los ordenadores de la central iraní de Natanz para provocar problemas en el funcionamiento de esa instalación, específicamente en las centrifugas [5]. El objetivo era, por lo tanto, sabotear el programa nuclear civil iraní. Así que esas revelaciones no perjudicaron los intereses de Estados Unidos sino las ambiciones de Israel.

Una forma de resistencia

Cierta oposición de salón nos presenta a las personas encausadas bajo la Espionage Act como «denunciantes» (whistleblower), como si Estados Unidos fuese hoy una verdadera democracia en la que es posible denunciar ante la ciudadanía los pocos errores que hay que corregir.
Lo que en realidad nos demuestran estos ejemplos es que, en Estados Unidos, desde el simple soldado (Bradley Manning) hasta el número 2 de las fuerzas armadas (el general Cartwright), existen hombres que tratan de luchar como pueden contra un sistema dictatorial cuando se dan cuenta de que forman parte del mecanismo. Ante un sistema monstruoso, lo justo es catalogarlos entre los ejemplos más conocidos de una forma de resistencia, como el almirante Canaris o el conde Stauffenberg.
 Enlace
Fuente: Red Voltaire
[1] “There are citizens of the United States ... who have poured the poison of disloyalty into the very arteries of our national life; who have sought to bring the authority and good name of our Government into contempt ... to destroy our industries ... and to debase our politics to the uses of foreign intrigue... [W]e are without adequate federal laws... I am urging you to do nothing less than save the honor and self-respect of the nation. Such creatures of passion, disloyalty, and anarchy must be crushed out.”
[2] «La Segunda Guerra Mundial podía haber terminado en 1943», «Si no fuera por la toma de Berlín...» y «La Conferencia de Yalta ofrecía una oportunidad que no fue aprovechada», entrevista de Viktor Litovkine con Valentin Faline, Ria-Novosti/Red Voltaire, 30 de marzo, 1º y 12 de abril de 2005.
[3] «Abu Zubeida, el hombre que “delató a al-Qaeda”» y «La tortura que nos ocultan: Lee Hamilton, John Brennan y Abu Zubeida», por Kevin Ryan, Red Voltaire, 19 de enero y 2 de marzo de 2013.
[4] State of War: The Secret History of the CIA and the Bush Administration, por James Risen, Free Press, 2006.
[5] «Obama Order Sped Up Wave of Cyberattacks Against Iran» por David E. Sanger, The New York Times, 1º de junio de 2012. «Did America’s Cyber Attack on Iran Make Us More Vulnerable?» por Marc Ambinder, The Atlantic, 5 de junio de 2012. «The rewards (and risks) of cyber war»,por Steve Call, The New Yorker, 7 de junio de 2012. «U.S., Israel developed Flame computer virus to slow Iranian nuclear efforts, officials say», por Ellen Nakashima, Greg Miller y Julie Tate, The Washington Post, 19 de junio de 2012.

«¿Aspira Barack Obama al premio de mayor hipócrita del siglo?»

Barack Obama es un "criminal de guerra" y un "hipócrita", declaró en una sesión del Parlamento de Irlanda del Norte una política poco después de la visita del presidente de EE.UU. al país para participar en la reciente cumbre del G-8.
Clare Daly, miembro del Parlamento de Irlanda del Norte, condenó el discurso que Obama pronunció ante los niños de Irlanda del Norte sobre el proceso de paz, considerando que estas palabras suponían "la ironía más grande de todas", y refiriéndose a la decisión del presidente de EE.UU. de suministrar armas a la oposición siria, la parlamentaria se preguntó: "¿Es que esta persona aspira al premio de hipócrita del siglo?".
"Este hombre es un criminal de guerra", señaló Daly acusando al Gobierno de Obama de provocar a propósito el estancamiento de las conversaciones en Ginebra, proponiendo aumentar el apoyo a la oposición de Siria.
Asimismo, Daly subrayó que la entrega de armamento a los rebeldes sirios es "una violación de las leyes internacionales" e instó al Gobierno irlandés a tomar medidas para asegurar que esas armas no lleguen a Siria pasando por el aeropuerto dublinés de Shannon.
Daly también criticó la manera en la que los irlandeses recibieron al mandatario estadounidense y a su familia, que llegó a Irlanda del Norte junto con Obama. La calificó como un tipo de "prostitución a cambio de una palmada en la cabeza".
"Es difícil decir qué es peor, si las propias declaraciones de Obama o esta adulación servil hacia ellas por parte de los medios de comunicación y las autoridades del país", indicó Daly, agregando que la nación irlandesa fue sometida a un "babeo sin precedentes" hacia la familia presidencial.


Fuente: RT, 26 de junio de 2013.

Alan García ahora sí ¡No se salva!

Alan García ahora sí ¡No se salva!. La Primera 29-6-13
http://www.laprimeraperu.pe/online/...
—¿Son legales los indultos y conmutaciones dados por el expresidente Alan García, teniendo en cuenta que se pretendía reducir el hacinamiento de los penales? —El mismo Alan García en el Decreto Supremo 008-2010-JUS de 22-6-2010, en su artículo 5°, dispuso la prohibición de dar trámite a las solicitudes de condenados por narcotráfico, y violó su misma prohibición. El procedimiento selectivo de liberar a 3,207 condenados por tráfico ilícito de drogas es a título de dolo, en virtud de una política penitenciaria delictiva, a sabiendas de que tal excarcelación está prohibida.
SABÍAN LO QUE HACÍAN
“García, Pastor y Facundo Chinguel sabían lo que hacían, que actuaban en terreno vedado o prohibido al conceder indultos y conmutaciones ilegales. La Constitución no autoriza a nadie, con mayor razón al presidente, a violar leyes vigentes que prohíben beneficios penitenciarios, como son la conmutación de pena y el indulto”, sostiene Olivera.
Por tanto, se comete delito de encubrimiento personal agravado al concederlas, al sustraer al condenado por narcotráfico de la ejecución de una pena, impuesta por el Poder Judicial; si hubo coima de por medio, el delito es de corrupción de funcionarios; y si hay varios implicados, el de asociación ilícita, por lo que por concurso real de delitos se suman las penas, lo que correspondería a un máximo de 35 años de cárcel.
—La Fiscalía sostiene que el líder de la organización de las “narcoconmutaciones” era Facundo Chinguel. ¿Eso limpia a García o a Pastor de este caso? —Están a la cabeza del “iter criminis” (camino del delito) el expresidente García y sus ministros de Justicia, pues las conmutaciones se conceden por resolución suprema, que firma y sella el presidente, y la proyecta el ministro de Justicia, quien también la suscribe.
Ambos toman la decisión, resuelven su concesión. Miguel Facundo Chinguel fue un mero tramitador de la gracia, que termina su trabajo recomendando su otorgamiento, lo cual puede no hacer caso el presidente, pues la recomendación o propuesta de Facundo Chinguel no era vinculante.
—Entonces hubo delito de parte de García en este caso... —Claro que García ha cometido delito de encubrimiento personal agravado, que está penado con 15 años de prisión, por haber sustraído de la ejecución de una pena ordenada en sentencia firme por la justicia. Ninguna facultad constitucional se ejercita violando leyes que prohíben algo. El presidente es el primer obligado al cumplimiento de las leyes que preexisten a la dación de la norma constitucional, como son las que prohíben beneficios penitenciarios a todo condenado por narcotráfico, sin importar la gravedad del ilícito.
—Pero algunos sostienen que solo existe responsabilidad política pero no criminal por parte de García en este caso... —Eso está descartado. Ha incurrido en responsabilidad penal al otorgar o resolver la concesión de conmutaciones ilegales, violando leyes y tratados internacionales que obligan a la represión del narcotráfico y no a torpes excarcelaciones vía conmutaciones que prohíbe el ordenamiento jurídico nacional e internacional. También está descartado cualquier error, pues al conceder una conmutación de pena, al firmar Alan García infinitas resoluciones supremas, tiene al ministro de Justicia al lado, y también el expediente que se ha formado para tramitar la solicitud de la gracia, en cuyo “dossier” está el testimonio de la sentencia condenatoria, donde aparece el delito motivo de la condena, y todos los antecedentes del condenado.
—¿Y cómo es el caso del exministro Aurelio Pastor? —Un ministro de Justicia cualquiera, o Pastor en particular, es el asesor legal del presidente. Es el primero que debe aconsejar que se ejerzan facultades constitucionales en forma lícita y no ilegal. En el caso de todas las conmutaciones otorgadas, todas las resoluciones supremas que las conceden son proyectadas por el ministro y además éste las suscribe, por lo que es igualmente responsable penal en calidad de autor. Presidente y ministro, al suscribir una resolución suprema que concede una gracia ilegal, asumen ambos la misma responsabilidad penal, pues ambos actúan con dolo, o sea, a sabiendas de que están otorgando un beneficio ilegal. No importa si recibieron coima o no.
CON MANDATO DE DETENCIÓN Fiscalía debe denunciar
—¿Cuál es el procedimiento que sigue de parte del Fiscal de la Nación, José Peláez, en el caso de Pastor? —La Fiscalía de la Nación, al investigar a Pastor, no tiene término legal para completar su trabajo. Además, siendo lo investigado un delito de función, tiene que dar cuenta al Congreso para que allí se cumpla el trámite del antejuicio. Luego, cuando el Congreso, además de inhabilitar a García para la función pública hasta por 10 años, declare ha lugar a la formación de causa penal, el Fiscal de la Nación está obligado a formalizar la denuncia y el vocal supremo instructor a abrir el respectivo proceso penal contra Alan García Pérez, lo cual debe hacerse con mandato de detención.

Henry Campos Redacción
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Fuente: Red Voltaire

lunes, 24 de junio de 2013

Fuerzas especiales libanesas neutralizan al jeque Ahmad al-Assir

El jeque Ahmad al-Assir atacó un punto de control del ejército libanés, el domingo 23 de junio de 2013, a raíz del arresto de uno de sus lugartenientes, Fadi Beirouti, quien se paseaba con un convoy armado. Tres militares libaneses, entre ellos un oficial, resultaron muertos en el ataque.
En una reacción inmediata, las fuerzas especiales libanesas intervinieron, persiguiendo y cercando a los atacantes en la mezquita Bilal Ben Rabah, en Abra –a 2 kilómetros de Saida, en el sur del Líbano–, mezquita que el jeque al-Assir utiliza como cuartel general.
Durante el enfrentamiento, el jeque al-Assir lanzó un llamado telefónico a sus partidarios exhortándolos a desertar del ejército para unirse a él.

Se reporta que más de 30 personas resultaron muertas durante los combates, en los que se utilizaron armas pesadas. El jeque al-Assir parece haber huido del lugar a bordo de una ambulancia antes de reanudar el enfrentamiento un poco más lejos.

Todo el país siguió por televisión los «acontecimientos» registrados el domingo en Líbano.
En respuesta al llamado del jeque al-Assir, salafistas palestinos de Saida trataron de intervenir pero fueron rodeados por el ejército y bombardeados al término de la primera operación mientras que graves desórdenes estallaban en Trípoli, en el norte del Líbano.
Ahmad al-Assir es un ex músico que, al inicio de la crisis siria, se hizo jeque gracias al generoso respaldo financiero de Qatar y rápidamente adquirió notoriedad por sus constantes provocaciones contra el Hezbollah.
En noviembre de 2012 y junio de 2013, varios enfrentamientos entre los seguidores del jeque al-Assir y miembros del movimiento de resistencia libanés dejaron un saldo de 4 muertos.
El presidente libanés Michel Sleiman había prohibido toda intervención del ejército mientras no existiese una amenaza directa para los militares.
Durante toda la tarde del domingo, los líderes políticos libaneses se mantuvieron fuera del alcance de los medios de comunicación, probablemente en espera del resultado de los combates. Sólo el ex primer ministro Najib Mikati denunciaba la intervención del ejército y trataba de presionar a favor de la retirada de los militares. Únicamente con el fin de los combates alrededor de la mencionada mezquita, la clase política libanesa salió de su mutismo, aparentando cerrar filas alrededor del ejército nacional ya victorioso.
Estos acontecimientos se producen en momentos en que Washington obliga al emir de Qatar y a su primer ministro a ceder el trono del emirato al príncipe Tamim. Fue el actual emir de Qatar quien puso en el poder al actual presidente libanés Michel Sleiman, a pesar de que la Constitución libanesa prohíbe a los ex jefes del Estado Mayor pasar directamente de ese cargo a la silla presidencial.

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Fuente: Red Voltaire

¡BMW, inmuebles, estadio e indulto-conmutaciones de Alan!

Este ensoberbecido presidente dos veces, por la ceguera del voto, gestado y alienado por publicidad e incultura, se ha especializado en disimular sus vaivenes psiquiátricos y además su fortuna inmobiliaria, dineraria y vehicular. Me refiero a Alan Gabriel García Pérez
Automóvil BMW “ajeno”.- Conocido coloquialmente como Bipolar, pues bambolea entre repentinas hipermanía y depresión, esa que estudió Ernesto Kretschmer en su Constitución y Carácter, de 1921, anda por las calles de Lima en un lujoso automóvil alemán BMW, Placa BOS-339, color negro, lunas polarizadas, ajeno dizque, que supera los $ 165,000 dólares USA, que ”gratuitamente” le provee la Universidad San Martín de Porres, propietaria del bólido, donde es extraño dueño y rector vitalicio –pese a que no fue fundador del claustro- su carnal José Antonio Chang Escobedo, a quien lo mantuvo como ministro, no obstante ser pequeño en todo, durante 5 años consecutivos, del 2006 al 2011.
Al final del mandato, Alan lo premió como Primer Ministro por escaso tiempo, pues tal era su compadrazgo y lo sigue siendo: ¡Chang, lo acaba de avalar por 300,000 dólares USA en la compra de una casa en San Antonio, Miraflores, cuyo precio total es 830,000 dólares!
Lujoso departamento en París, Francia.- ¡Alan, aparece casi pobretón formal!, como que no tiene fondos para un automóvil propio en Lima, pero sí es titular de un fino departamento en zona exclusiva en París, situado en la Rue de la Faisanderie N° 118, comprado astutamente a nombre de la Societe Civile Immobiliere FIDES, empresa constituida, con muy poco disimulo, por Alan García y su esposa Pilar Nores Bodereau ante la Notaría de Dominique Chaignot, el lejano 17-12-1997 -¡7 años después de haber dejado de ser presidente en julio de 1990!-, cuyo precio actual supera largamente los Dos millones de dólares USA!
Inmuebles en Lima.- También es propietario de una residencia en Chacarilla del Estanque, Surco, Lima, valuada en casi Un millón de dólares USA, donde vive su esposa Pilar; de otra, que acaba de comprar en calle Manuel de Freyre Santander N° 121, El Rosedal, San Antonio, Miraflores, por $ 830,000.00 dólares, 500 mil pagados al contado –¡sumados sus sueldos no alcanzan este monto, por lo que dice que sus conferencias son bien pagadas!- y el saldo con préstamo hipotecario del Banco Interamericano de Finanzas, que garantiza la Universidad San Martín de Porres, con el monto de las caras pensiones que pagan sus alumnos; y de otro inmueble de playa cercana a Lima, primero en Naplo y ahora en Los Pulpos.
¡Estadio Nacional dadivoso para esta vida muelle!- Jugando en pared de pase corto con el ministro Chang Escobedo, expidieron el Decreto de Urgencia N° 004-2009, de 10-1-2009, que autorizó la remodelación de colegios emblemáticos y centenarios que amenazaban desplomarse poniendo en peligro a profesores y alumnos, por la considerable cifra de S/.1,251’203,350.70, a la cual añadió, 2 días después, la refacción del Estadio Nacional –¡que no es un colegio!- mediante una tramposa Fe de Erratas que costó S/.208’793,220.00. ¡Se habían olvidado de este chiquirritico arreglo del José Díaz; 2 días después resolvieron su olvido!
Por ende, con trampa, dolo o viveza criolla se expidió un Decreto palaciego relativo al riesgo de colegios, alumnos y profesores y con las mismas consideraciones se metió como cuña con fórceps al Estadio Nacional, en el cual obviamente no corrían riesgo de muerte alumnos y docentes, ni nadie con torpeza creería que es un colegio, ni emblemático, tampoco centenario.
¿Acaso un Decreto de Urgencia, que decide el presidente y sus ministros sólo se adhieren, puede usarse para remodelar con “urgencia delictiva” un estadio deportivo y con él ordenarse un enorme gasto, recontra fijo y previamente calculado de S/. 208’793,220.00, que egresa del fisco a un postor a dedo, dispuesto a pagar cualquier comisión a cambio del jugoso encargo?
¡Narco indulto-conmutaciones de pena a granel!- Los miles de indultados y otros tantos miles de conmutados de la pena por tráfico ilícito de drogas, en total, más de 5,400 casos, todos decididos y concedidos por Resolución Suprema firmada por Alan García, nos llevan a colegir que se trató de una política penitenciara delictiva o criminal, aunque no hubiere coima de por medio, que no es requisito del grave delito de encubrimiento personal agravado, que meramente se consuma con solo sustraer de la ejecución de la apena a los condenados por el Poder Judicial.
Lo reseñado muestra la cabal radiografía seráfica del zamarro que empuña el poder político, llega a gobernante, ningún tipo y monto de coima lo sacia y fuera del cargo sigue sinuoso, tal como su par, Alejandro Toledo, en sus torpes devaneos con inmuebles a través de su suegra.
¡Hasta sueñan despiertos con el retorno el 2016, buscando tapar sus fechorías, aupados por sus áulicos, por líderes de sus gastados partidos y endiosados por la prensa venal!
 
Fuente: Red Voltaire  
 

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El Hezbollah defiende a los pueblos del Mashreq

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Por Ghaleb Kandil
En su discurso por el «Día del Combatiente de la Resistencia herido», el secretario general del Hezbollah, Hassan Nasrallah, definió el marco estratégico de la confrontación que se está desarrollando en el Mashreq árabe –específicamente en Irak, Siria y Líbano– contra la alianza encabezada por Estados Unidos, a la que pertenecen Israel, diferentes movimientos takfiristas, la Unión Europea, Turquía Arabia Saudita, Qatar y Jordania.
La principal herramienta de esa agresión son las bandas takfiristas que tratan de destruir el tejido nacional en Irak, Siria y Líbano. Es evidente que, con su bagaje ideológico, esos grupos multinacionales proyectan el exterminio de los cristianos o su expulsión de la región, según el proyecto occidental que el ex presidente francés Nicolas Sarkozy había mencionado en su encuentro con el patriarca Bechara Rai.
Las declaraciones occidentales sobre la existencia en Siria de grupos que no son takfiristas son una superchería. El llamado Ejército Sirio Libre (ESL) no es más que una fachada para un centenar de grupos que cuentan en sus filas oficiales desertores convertidos en extremistas y fanáticos terroristas. La batalla de Qoussair y otros enfrentamientos han demostrado que el comportamiento de esos grupos en nada difiere de la conducta del Frente al-Nusra, que se ha beneficiado en los dos últimos años con gran parte de las armas y el dinero entregados a los rebeldes, al igual que los grupos vinculados a la Hermandad Musulmana.
El reclutamiento destinado a reforzar las filas de esos extremistas se hizo entre los takfiristas del mundo entero y a través de empresas de mercenarios, nacidas de la tristemente célebre Blackwater. Francotiradores profesionales, expertos en masacres, asesinos sin dios ni ley que, ya prestaron servicio en Irak y en otras partes, fueron enviados a Siria. Sin olvidar a los delincuentes comunes, liberados de las prisiones de los países del Golfo bajo la condición de que tenían que enrolarse en la «Yihad» de Siria.
Las asociaciones takfiristas y salafistas extremistas, financiadas por Qatar y Arabia Saudita, están bien implantadas entre los inmigrantes árabes y asiáticos en numerosos países europeos. Los servicios de inteligencia europeos conocen perfectamente sus sedes y oficinas permanentes, pero los dejan actuar. Han reclutado así miles de yihadistas. Y cientos de estos han muerto en Siria pero han sido enterrados discretamente en Europa occidental.
Los grupos takfiristas presentes en los países del Mashreq arremeten, de forma prioritaria, contra la mayoría sunnita de Siria: cometen masacres, asesinan personalidades religiosas –como el gran ulema [sirio] Mohammad Said al-Bouti–, políticas, culturales y científicas, para provocar así la discordia religiosa.
El pueblo, el Estado y el ejército sirios han llevado, solos, la carga que representa la lucha contra ese mal. Hassan Nasrallah ha revelado los detalles del diabólico plan que apunta también contra la Resistencia y la sociedad libanesa, así como contra el tejido social en Irak y Jordania. El objetivo estratégico es destruir la identidad árabe de los pueblos de la región, único elemento capaz de reflejar la diversidad del Mashreq. Israel es el principal beneficiado con esa estrategia.
Al decidir participar en Siria en la lucha contra ese proyecto, el Hezbollah protege a los pueblos de la región, protege sus religiones, su diversidad, la unidad del tejido social y la voluntad de resistencia frente al proyecto hegemónico de Israel [, voluntad] que constituye el centro de la lucha de ese partido.
El Hezbollah se mantiene fiel a su tradición como vanguardia combatiente contra el proyecto israelo-estadounidounidense, que hoy utiliza como herramienta a los grupos takfiristas.

El fracaso anticipado del plan estadounidense

En París se han desarrollado últimamente varios conciliábulos entre Francia, Estados Unidos, Gran Bretaña y Arabia Saudita dedicados a evaluar la situación en Siria a raíz de la batalla de Qoussair. Las informaciones provenientes de la capital francesa indican que el equipo estadounidense de trabajo encargado de estudiar las opciones políticas y militares ha llegado a una conclusión basada en dos durísimas realidades:
  • En primer lugar, la impotencia, el fracaso y la división que reinan entre los rebeldes;
  • y después, el odio que siente el pueblo sirio contra los grupos armados en las regiones bajo control de estos últimos, lo cual significa que los extremistas y mercenarios reclutados y enviados a Siria ya no disponen de una base popular significativa.
Esa realidad explica en gran parte por qué se ha producido el cambio en el equilibrio de fuerzas, que ahora favorece al Estado y el ejército. Es evidente que una mayoría de la población de las zonas rurales sirias ahora rechaza a los grupos extremistas internacionales que cometen los peores abusos y atrocidades. La decisión de los occidentales de enviar armas a esos grupos, a los que el pueblo sirio odia, no contribuirá en ninguna forma a proporcionarles un respaldo popular, sin el cual las posibilidades de que obtengan alguna victoria son prácticamente nulas.
La evaluación de la situación que proponen los estadounidenses deja entrever los contornos del plan de «reequilibrio de fuerzas» que el ministro francés de Relaciones Exteriores Laurent Fabius mencionaba para permitir la realización de la conferencia Ginebra 2. El objetivo de ese plan es tratar de recuperar el terreno que los extremistas han perdido ante el ejército sirio en la provincia de Daraa, donde –además de las ofensivas victoriosas– el Estado ha logrado convencer, a través de la negociación, a un gran número de rebeldes de que depongan las armas y retomen una vida normal.
Después de la impotencia en la que ha caído Turquía debido a la Intifada de Taksim y también después de la derrota infligida a los extremistas en Quossair con la entrada en acción del Hezbollah, los occidentales han decidido por lo tanto reactivar el frente de Daraa. Y han enviado más armas y municiones a los grupos rebeldes que aún quedan en esa provincia siria.
Esa iniciativa está condenada al fracaso debido al cambio de opinión de la población. Los que al principio simpatizaron con los rebeldes han descubierto, horrorizados, la sanguinaria realidad del proyecto que defienden. Y nada podrá revertir el rumbo de la historia.

Declaraciones y expresión de posiciones

Hassan Nasrallah, secretario general del Hezbollah
«Somos libaneses desde hace cientos, incluso miles de años. Aquí nacimos, aquí hemos vivido y moriremos y seremos enterrados en este país. Logramos aplastar al ejército más fuerte de la región. ¿Quiénes son estos individuos ridículos que ahora dicen que quieren erradicarnos de este país? Nosotros llamamos a la mayor serenidad. Ciertas partes utilizan cada hecho o incidente para exacerbar las tensiones. La situación es delicada. Ciertas partes, con el respaldo de los medios de prensa, dicen que los cohetes vienen de [la ciudad sunnita de] Ersal hacia las regiones [chiitas] de Baalbeck y Hermel. Eso no es cierto. Son los grupos armados sirios los que están disparando esos cohetes desde el territorio sirio. Hay quienes explotan las divergencias políticas para exacerbar las tensiones confesionales. Existe un clima de intimidación en Líbano e incluso en la región. Estados Unidos, Europa, algunos países del Golfo y medios ampliamente financiados dirigen un peligroso proyecto contra la región. Las fatwas de muerte, asesinato y de decapitación aparecen en los titulares de la escena libanesa y regional. Cada vez que un ulema o político dice algo que no le gusta a cierta gente, tratan de liquidarlo, como en el caso del jeque Maher Hammoud y de otros más. El Hezbollah está sufriendo desde 2005 una campaña de insultos de forma cotidiana. Hace 8 años que viene soportando esos ataques. Son ellos los que no soportan el punto de vista ajeno. La apostasía, las amenazas de muerte, las campañas mediáticas nunca lograrán obligarnos a cambiar de posición. Por el contrario, nos reafirman en nuestras convicciones. Durante la guerra de julio de 2006, todo el mundo estaba del lado de Israel mientras los edificios se derrumbaban sobre nosotros. Pero proseguimos el combate hasta la victoria. Desde el inicio del conflicto en Siria, comprendimos lo que había detrás de eso. Comprendimos los objetivos de ese proyecto, sus peligros y las repercusiones [que puede tener] para Siria, pero también para Palestina, el Líbano, para toda la región, para los sunnitas, los chiitas, los drusos, los cristianos (…) A través de nuestra participación defendemos Siria y su pueblo, [defendemos] el Líbano y su pueblo. Estamos en contra de la destrucción de Siria. Decenas de miles de hombres armados vinieron para derrocar el régimen. En Siria se desarrolla una guerra universal. Nosotros hemos sido los últimos en intervenir. La Corriente del Futuro, varios partidos libaneses y otras fuerzas lo hicieron mucho antes que nosotros. Si el Hezbollah hubiese intervenido en ayuda de la oposición, lo habrían considerado un partido bendito y todo el mundo lo habría aplaudido. Hemos comprobado que ante esa guerra universal, tenemos el deber de ayudar al régimen con nuestras limitadas capacidades, para impedir no sólo la caída de Siria si no de toda y frustrar así el proyecto takfirista (…) Los países del Golfo dicen que han puesto al Hezbollah en la lista de terroristas. Me sorprende que los países del Golfo tengan una lista de organizaciones terroristas. Sé que la tienen Occidente y Estados Unidos. Nosotros tenemos el honor de figurar en la lista de Estados Unidos. En cuanto a las amenazas del Golfo contra los libaneses, sepan ustedes que no hay allí miembros del Hezbollah. ¿Creen ustedes que esos países concederían visas a los miembros del Hezbollah? Nunca lo han hecho. Hacer fracasar ese proyecto es mucho más importante que cualquier otro sacrificio que podamos aceptar. No crean ustedes que la política que consiste en amenazar a los libaneses nos hará cambiar de posición. Nunca. Hay que entender que los países del Golfo adoptan su actual posición porque el proyecto que tanto han tratado de imponer ha comenzado a derrumbarse. El conflicto en Siria no es de tipo confesional. ¿Acaso era chiita el jeque al-Bouti? Si exacerban el discurso confesional es porque son débiles. En lo personal, yo me alegro de ver que hay chiitas que se oponen a nuestra política. Eso demuestra que el conflicto no es de carácter confesional. Quisiera mencionar el asunto de la bandera que llevaba escrito “¡Oh Hussein!” y que dicen que fue izada sobre la mezquita Omar ibn Khattab. ¿Es acaso un comportamiento responsable debatir eso durante una semana en al-Arabiya y al-Jazeera? Sin embargo, yo puedo asegurar que esa información no sólo es incorrecta sino falsa. Esos idiotas no saben que familias sirias chiitas viven en Qoussair desde hace decenas de años. Sepan que ese estandarte fue izado sobre la mezquita del imam Hassan, no sobre la mezquita del compañero Omar. Vamos a distribuir un CD que muestra la verdad sobre esa historia. Antes de Qoussair es como después de Qoussair. Nada ha cambiado. ¿Acaso el complot no sigue siendo el mismo? ¿Han cambiado los hechos? En el otro bando hay tendencia a estimular esa confrontación. Estaremos donde tenemos que estar. Allí donde ya hemos comenzado a asumir las responsabilidades, seguiremos asumiendo esas responsabilidades, sin entrar en detalles. Estos últimos dependerán de las necesidades [que se presenten] en el terreno.»
Saad Hariri, ex primer ministro libanés
«El Hezbollah, anclado en un arsenal sectario, militar y financiero, ha logrado desde hace más de 20 años atraer la atención de la comunidad chiita y hundirla en la ilusión de controlar a las demás, para convertirla en un sustituto armado de los Guardianes de la Revolución iraníes en la escena libanesa y en punta de lanza de un proyecto levantino que incluye varios países de la región y goza del respaldo de Irán. Ese proyecto exige que los chiitas del Líbano sirvan de combustible a una guerra absurda y sin fin. Exige también que el Líbano se convierte en un campo de batalla para defender al régimen de Assad, con fronteras que no se limitarán a las que establecen las confesiones en Líbano, sobre todo si entendemos las dimensiones estratégicas del proyecto iraní en el Oriente árabe y las señales enviadas sobre la posición de avanzada del Hezbollah en ese proyecto con misiones tendientes a sentar las bases de nuevos mapas, en el marco de una geografía política que abarca Irak y Jordania, además del Líbano y Siria. Sé que estas palabras no resonarán positivamente en muchos libaneses, en particular en la mayoría de la comunidad chiita, de la cual sabemos por adelantado que el Hezbollah será capaz de movilizarla en la dirección que él quiere (…) Ese es el núcleo del problema ya que el Hezbollah confía en que su proyecto está basado en la lealtad de la comunidad chiita. El Hezbollah trata de convencer a la comunidad chiita de que sus armas están ahí para protegerla y [ese] partido ha logrado crear el primer ejército de ese tipo para los chiitas en el Oriente. Está utilizando como prueba las misiones militares realizadas en Siria en los últimos días y el hecho que Irán, como Estado encargado de proteger a los chiitas en todo el mundo, garantiza al partido el apoyo financiero y militar. El Hezbollah puede servir de ejército de defensa a Assad o a los intereses de Irán y de su programa nuclear. Pero no es ciertamente el más adecuado para la defensa del Líbano o de los chiitas en Líbano, en el mundo árabe y en el mundo entero.»
Michel Aoun, líder de la Corriente Patriótica Libre
«Quiero sinceramente que la política de distanciamiento ante la crisis siria se aplique, pero de forma concreta. Pero las fronteras se han mantenido fuera de control. La responsabilidad de la deterioración de la seguridad en el país es del gobierno, del Consejo Superior de Defensa y de los ministerios del Interior y de Defensa. El Hezbollah no se fue a ocupar Siria sino que impidió que el conflicto se propagara al Líbano. Estoy en contra de la interferencia por principio. Pero no puedo oponerme a quienes tratan de proteger el Líbano de la guerra.»
Michel Sleiman, presidente de la República Libanesa
«El bombardeo de Ersal por helicópteros sirios viola todas las convenciones internacionales y todos los tratados que rigen las relaciones entre los dos países. En momentos en que el Estado trata, por todos los medios, de preservar la estabilidad del Líbano y de salvaguardar la paz civil, esas incursiones ponen en peligro la seguridad de la ciudadanía. El Líbano se reserva el derecho a tomar las medidas necesarias para defender su soberanía y proteger a sus hijos, lo cual no excluye una reclamación ante la ONU y la Liga Árabe.»

Acontecimientos

  • Los Emiratos Árabes Unidos podrían cancelar dentro de poco los permisos de residencia a 1 200 libaneses. La comunidad libanesa en los Emiratos cuenta cerca de 120 000 personas. Paralelamente, un país del Consejo de Cooperación del Golfo habría informado hace 48 horas [a las autoridades libanesas] su decisión de expulsar de inmediato a 9 ciudadanos libaneses: 2 sunnitas, 2 cristianos y 5 chiitas. Esa medida suscita inquietud en los círculos libaneses en el Golfo que temen que las sanciones que el Consejo de Cooperación del Golfo ha decidido adoptar contra miembros y partidarios del Hezbollah vayan más allá de los libaneses cercanos al Hezbollah para incluir las facciones aliadas al partido.
  • El patriarca maronita, monseñor Bechara Rai, y el patriarca de Antioquía y de las Iglesias del Oriente, monseñor Juan Yazigui, exhortaron, en un comunicado emitido en Bkerké, a los captores de los dos obispos secuestrados por rebeldes extremistas en Siria –monseñor Boulos Yazigui (hermano del patriarca griego-ortodoxo) y Juan Ibrahim– a que los pongan en libertad. También exhortaron a la liberación de todos los detenidos en territorio sirio, «por respeto al hombre y a las libertades».

Revista de prensa

As-Safir , (Diario libanés cercano al 8 de Marzo), 14 de junio de 2013
El ex primer ministro [libanés] Saad Hariri lanzó una pedrada en la escena política libanesa con una carta dirigida a los libaneses en contra del Hezbollah y, por lo tanto, contra un importante sector de la población.
El líder de la Corriente del Futuro quiso probablemente adelantarse al discurso del secretario general del Hezbollah previsto para hoy y ponerlo así a la defensiva impidiéndole sacar partido en el plano interno de los resultados de la batalla de Qoussair.
Saad Hariri rompió todos los puentes con el Hezbollah y quemó las naves. Su carta es realmente un acta de acusación contra la Resistencia, a la que atribuye todos los males que sufre el Líbano y a la que acusa de representar una amenaza para la existencia del país y de controlar a todos los dirigentes e instituciones [libaneses] por cuenta de Irán.
La carta, escrita por una mano profesional, se une a la violenta campaña emprendida contra el Hezbollah por el Consejo de Cooperación del Golfo, coronada por una serie de fatwas religiosas emitidas en varias capitales árabes.
¿Qué objetivo tiene esa carta? ¿Ilustra la cólera de los países del Golfo ante el papel del Hezbollah en la modificación de la correlación de fuerzas en Siria? ¿O se trata de un estallido de cólera ante el fracaso en Siria de una apuesta política y militar a las puertas de Qoussair? ¿O refleja quizás una inquietud de los países del Golfo ante la decadencia estadounidense en la región, que favorece a Irán y Rusia? ¿Quiso Arabia Saudita dar un puñetazo sobre la mesa para recordar que está presente, por no decir excluida del compromiso que se perfila en Siria?
¿Por qué se pronunció Saad Hariri sobre la naturaleza de la confrontación en Siria y la enmarcó en un enfrentamiento entre sunnitas y chiitas en el conjunto de la región, profundizando así las disensiones internas en Líbano?
¿Por qué presentar el peligro del Hezbollah para el Líbano y el mundo árabe, poniéndolo junto a Irán y el régimen sirio, como más pernicioso que el peligro israelí en este periodo?
Admitamos que el Hezbollah haya implicado al Líbano en la crisis siria. ¿Acaso la carta de Saad Hariri no arrastra el Líbano a la gran confrontación a escala regional? ¿No es como invitar las crisis siria e iraquí, el conflicto entre el Golfo e Irán y el proyecto de la discordia a penetrar en Líbano?
¿Dispone Saad Hariri de datos que le han permitido llegar a conclusiones sobre los cambios en la correlación de fuerzas como para atreverse a desafiar al Hezbollah?
¿Se está lanzando Hariri esta vez en una aventura calculada? ¿O es que alguien lo ha empujado a esta aventura para explotarla en un vasto enfrentamiento que iría desde el Golfo hasta el Líbano, pasando por Irak y Siria?
¿Está apostando nuevamente el ex primer ministro por la corriente salafista –a la que desaprobó en el pasado […]– para que esta última libre para él una guerra abierta contra los chiitas? ¿Está sugiriendo que puede ofrecer una cobertura a las corrientes fundamentalistas que empiezan a tener gran influencia en la escena sunnita?
Y, para terminar, ¿podrán las palabras de Hariri socavar la seguridad en Trípoli, Saida y quizás en Beirut y el oeste de la Bekaa?
As-Safir , 14 de junio de 2013
Las manifestaciones así como las gestiones emprendidas tanto en Líbano como internacionalmente en protesta contra la prolongación de la arbitraria detención en Francia de Georges Ibrahim Abdallah encuentran su consagración con la participación del Colectivo Internacional por la Liberación de Georges Abdallah en la 23ª sesión del Consejo de Derechos Humanos en Ginebra. La información más importante de esta etapa es el anuncio, por el secretario del Grupo de Trabajo de la ONU sobre las Detenciones Arbitrarias, Miguel De La Lama, de que su equipo presentará el 21 de junio [de 2013] la denuncia sobre el detenido libanés al gobierno francés para que este último responda, en un plaza de 2 meses, a las alegaciones que contiene esa acusación.
El Colectivo dio en Beirut una conferencia de prensa para exponer los resultados de su participación en la sesión del Consejo, subrayando que que entregó a varios relatores a cargo de temas relativos a los derechos humanos un completo dosier sobre el caso, pidiéndoles que lo mencionen en sus próximos informes. Bassam al-Kintar, miembro del Colectivo, declaró que otros documentos, como las decisiones del Tribunal [francés] de Aplicación de Penas de París y del Tribunal de Apelación favorables a la liberación de Abdallah a condición de que fuese expulsado de Francia, también fueron entregados al Grupo de Trabajo de la ONU en Ginebra. Este último, explicó, presentará su informe sobre el caso en agosto, si el gobierno francés responde a la denuncia en los plazos previstos. Precisó además que el informe será presentado, a más tardar, en octubre próximo.
An-Nahar (Diario libanés cercano al 14 de Marzo)
Khalil Fleihane (12 de junio de 2013)
Medios diplomáticos en Beirut reportan que varias grandes potencias han creado equipos de crisis encargados de seguir la situación en Líbano y el desarrollo de los acontecimientos en la escena local, los cuales hacen presagiar una conflagración de envergadura en cualquier momento. Los embajadores acreditados en Líbano, que se pronunciaban por la realización de las elecciones en la fecha prevista, hacen votos por la formación del nuevo gobierno en la medida en que es inaceptable en la actual coyuntura regional y siria dejar el país [Líbano] sin un gobierno capaz de tomar decisiones para enfrentar los desafíos.
Al-Akhbar (Diario libanés cercano a la Resistencia)
Nasser Charara (14 de junio de 2013)
Informes indican que una personalidad local de Alepo debería llegar a París el sábado para reunirse con el ministro [francés de Relaciones Exteriores] Laurent Fabius a pedido de este último. En lo formal, este encuentro rompe con el protocolo francés: nunca un ministro de Relaciones Exteriores había dirigido una invitación oficial a personalidades que ocupan un puesto menos importante que el suyo. Pero fuentes francesas sugieren una justificación excepcional a este encuentro en la medida en que contribuye a los «esfuerzos urgentes» que París ha emprendido para evitar que la ciudad de Alepo corra la suerte de Qoussair.
La batalla prevista en Alepo y los resultados estratégicos de la batalla de Qoussair fueron objeto de un debate franco-saudita y de discusiones interminables entre París y Londres, así como entre Washington y Londres.
Contactos árabes e internacionales se activaron además a raíz de la caída de Qoussair con vistas a trazar una línea de demarcación internacional en la región de Alepo para bloquear toda modificación de la situación en la ciudad y una repetición de lo sucedido en Qoussair. Son Gran Bretaña y Francia, con el firme respaldo de Arabia Saudita, quienes realizan esas gestiones. Fuentes del entorno del ministro británico [de Relaciones Exteriores] William Hague citan a este último como habiendo afirmado que el éxito de esos esfuerzos dependía de una consigna dada por el presidente americano [estadounidense] Barack Obama.
Informes diplomáticos provenientes de Washington mencionan el debate en marcha entre Obama y sus consejeros, centrado en las posibles opciones ante la crisis siria.
La administración estadounidense está furiosa por la intervención del Hezbollah en la guerra de Siria, sobre todo porque esa intervención ha complicado la realización de la conferencia Ginebra 2.
En efecto, la oposición y también París, Londres y Riad preferirían ahora una posposición de la reunión es espera de que se reequilibre la situación en el terreno después de la caída de Qoussair.
Los informes diplomáticos mencionan además una idea que británicos y franceses tratarían de incluir en la agenda de Obama y sus consejeros: si la caída de Qoussair ha hecho difícil la realización de Ginebra 2, un asalto del ejército sirio en Alepo pudiera torpedear esa reunión y liquidar de golpe todo el proceso político tendiente a solucionar la crisis siria. Los mismos informes indican, por otro lado, que la administración Obama teme principalmente que la intervención del Hezbollah en Siria extienda al Líbano la crisis siria.
Al-Akhbar , 13 de junio de 2013
Nicolas Nassif
El Hezbollah ha dado la espalda a la polémica suscitada por su participación en los combates en Siria, específicamente en Qoussair, ignorando las virulentas críticas y las acusaciones provocadas por su implicación en ese conflicto y señalando repercusiones negativas de esa implicación en la escena sonnito-chiita del Líbano. El Hezbollah recurrió a Nabih Berry para que se ocupara de la batalla de la prórroga del mandato del Parlamento [libanés], siendo uno de los más fervientes adeptos de esa medida, después de haber trazado los límites de las negociaciones con Tammam Salam sobre el tema de la composición del gobierno. El partido no sólo dio la espalda a los plazos internos y a sus adversarios sino también a sus aliados, sugiriendo así que la verdadera batalla se desarrolla en Siria y no en suelo libanés. El secretario general del Hezbollah, sayyed Hassan Nasrallah, debería diferenciar los aspectos interno y externo de su política en su intervención televisada de mañana sábado, en ocasión del «Día del herido».
Por vez primera, responsables del Hezbollah mencionan el papel que su partido ha desempeñado fuera de la ecuación de la Resistencia y del conflicto con Israel. Hablan de la influencia del partido en Yemen, Bahréin, Arabia Saudita, Irak, Palestina y en la frontera con el Estado hebreo, afirmando que el Hezbollah se halla hoy en el centro del régimen sirio.
Para el Hezbollah la toma de Qoussair, el papel que desempeñó en ella así como el reforzamiento del control del régimen sirio sobre la frontera siro-libanesa revisten una doble importancia. El objetivo de la batalla de Qoussair era cortar las vías fronterizas de paso que hacían posible la intervención del Líbano en la guerra siria, a través del tráfico de armas y garantizando un santuario a los rebeldes. La toma de Qoussair es parte de un plan cuya ejecución se completará en Alepo. La importancia de la batalla de Qoussair reside en los cálculos militares, en materia de seguridad y políticos del Hezbollah, que considera que se trata de la primera ofensiva de envergadura que realiza desde su creación fuera de sus zonas de influencia. Hasta ahora, se había implicado [solamente] en combates defensivos contra Israel.
Por consiguiente, el mando militar del Hezbollah estima que su participación en los combates de Qoussair constituye un nuevo ejercicio importante desde los últimos enfrentamientos militares con Israel, que se remontan a la guerra de julio de 2006.
Eso demuestra que, en aras de proteger a la Resistencia, el Hezbollah está dispuesto a implicarse más en la guerra en Siria, ya sea en Qoussair, en Zabadani, en Homs o incluso en Alepo.
Al-Akhbar , 13 de junio de 2013)
Ibrahim al-Amine
Hace varios días, un diplomático occidental mencionó a uno de sus visitantes la actitud de los árabes hacia los nuevos acontecimientos en Siria y lo que se esconde tras la creciente campaña contra el Hezbollah.
Este diplomático declaró que «la participación del partido en los combates en Siria ha tenido como saldo importantes éxitos para el régimen y su ejército. Un papel más importante del Hezbollah podría ayudar al régimen a recuperar Alepo, toda la región rural de Damasco y otras regiones de las fronteras con Turquía y Jordania, y eso es grave». Los expertos israelíes y occidentales repiten eso mismo. El diplomático agrega: «Si la participación del Hezbollah va a dar al régimen la oportunidad de alcanzar importantes éxitos, hay que trabajar en dos niveles: encontrar la manera de reforzar los grupos armados rebeldes y obligar el Hezbollah a dar marcha atrás y a limitar su implicación en la guerra siria.»
Pero los datos demuestran que «las herramientas» de Occidente y sus auxiliares imponen una nueva escalada articulada alrededor del eslogan según el cual la participación del Hezbollah es la ilustracion de una «campaña chiita contra los sunnitas». A partir de ahí, resulta comprensible todo lo que se dice y se dirá en lo adelante: las fatwas que exacerban las tensiones religiosas, la incitacion a la violencia sectaria, como sucedió en Irak, y empujar a los rebeldes a cometer las peores atrocidades, como la registrada ayer en una localidad chiita de Deir Ezzor.
Pero ahí no termina todo. Era necesario que los países del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) tomaran una medida, decidiendo golpear donde duele: amenazando los medios de subsistencia de los libaneses, principalmente de los chiitas. Prohibirles trabajar en los países del CCG con el pretexto de que son partidarios del Hezbollah. El CCG espera con esas medidas presionar al Estado libanés (como por casualidad, esa mentalidad se parece a la de los israelíes en todas sus guerras contra el Hezbollah en el Líbano). El CCG y los países que lo apoyan sueñan con una revolucion libanesa contra la participación del Hezbollah en los combates en Siria.
Bueno… ¿y qué va a pasar ahora?
Es una ilusión esperar que esas presiones den resultados serios. Es difícil imaginar en Líbano o en el mundo árabe una revuelta chiita que obligue al Hezbollah a ceder ante esas presiones. También será difícil que aparezcan elementos nuevos y cualitativos en el discurso de los dirigentes y los medios del 14 de Marzo. Al mismo tiempo, los Estados del Golfo y, tras ellos, Estados Unidos tienen que pensar en otra manera de apoyar a los grupos armados en Siria. Ya les han dado todo lo posible en armas, dinero, apoyo mediático y envío de combatientes. Sólo les queda una opción: enviar sus ejércitos a combatir en Siria. Quizás sea hora de que lo hagan, directamente y sin más dilaciones.
L’Orient-Le Jour , (Diario en lengua francesa cercano al 14 de Marzo)
Scarlett Haddad (12 de junio de 2013)
Escenas increíbles se han desarrollado en los últimos con relativa discreción. Los convoyes de heridos del Ejército Sirio Libre y del Frente al-Nusra pasaron por las regiones que sus unidades bombardean sistemáticamente sin que nadie se metiera con ellos. Incluso en ciertos momentos se cruzaron, o estuvieron a punto de hacerlo, con los convoyes de los funerales de los combatientes del Hezbollah muertos en Qoussair y los participantes en esos funerales se cuidaron de crear el menor incidente, ya sea en Hermel o en Baalbeck, según el testimonio del diputado Kamel Rifai.
Pero hay más. El Hezbollah incluso se encargó de transportar 35 heridos en sus propias ambulancias debido al temor de varias organizaciones humanitarias en cuanto al paso de los heridos por las regiones chiitas. Los testigos de estos hechos cuentan incluso la mezcla de sorpresa y temor de los heridos de la oposición siria al verse escoltados por los mismos contra quienes habían luchado en Qoussair. Incluso creyeron por un instante que el Hezbollah estaba secuestrándolos para masacrarlos con toda tranquilidad, pero luego vieron claramente que no estaba haciendo otra cosa que garantizar su transporte hasta los hospitales del norte. Además, el convoy de 35 heridos tenía que pasar por la carretera de Hermel que conduce a Kobeyate, pero la tribu Jaafar, que tiene 2 de sus miembros secuestrados en Siria por la oposición siria, se negó a dejarlos pasar, bloqueando la carretera, y el convoy tuvo que tomar otro camino que va de Baalbeck a Denniyé.
Al ser interrogados por las organizaciones humanitarias y por los propios heridos sobre las razones de su conducta, los combatientes del Hezbollah se limitaron a responder: «Nuestra religión impone este comportamiento. No podemos tocar a los heridos. Tienen que ser llevados a los hospitales.»
Ciertos medios de prensa dirán sin duda que el Hezbollah ha dado así un gran golpe en materia de propaganda. Pero en realidad la operación se desarrolló con la mayor discreción y el Hezbollah no hizo ningún ruido al respecto. Además, ciertamente no actuó así con el ánimo de modificar las creencias de los heridos ni de atraerlos a su propia causa, sabiendo que aquellos heridos habían luchado en gran parte por convicción.
Se trata, por lo tanto, por parte del Hezbollah, de una operación efectuada con conocimiento de causa, por razones a la vez religiosas y morales. Honestamente, hay que preguntarse cuántas organizaciones son capaces de actuar así. Y si la situación fuese al revés, ¿cuál habría sido la actitud de los combatientes de la oposición siria si hubiese habido que dejar pasar a los combatientes heridos del Hezbollah hacia los hospitales de Hermel y de Baalbeck?
Hay que plantearse esa pregunta en este clima de alta tensión confesional y ante la campaña de escarnio contra el Hezbollah [, campaña] que actualmente va ganando intensidad.
Sus adversarios políticos en Líbano se niegan a reconocerle la menor virtud y están al acecho de la menor falta. Esa es sin dudas la regla en materia de lucha política y, en cierta forma, es lo normal. Pero hay verdades que deben decirse, aunque sea para dar un poco de esperanza a los libaneses desesperados por la amplitud del foso que separa a los dos principales bandos del país.
El Hezbollah ha dado prueba, en momentos claves, de indudable rectitud moral. Hay que recordar el mes de mayo de 2000 y la apresurada retirada de las tropas israelíes, que dejaron detrás –en territorio libanés– a los aliados que no habían tenido tiempo de huir… pero no se registró ningún incidente…
Ach Charq Al-Awsat (Diario saudita), 12 de junio de 2013
El secretario general adjunto del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) a cargo de la negociación y el diálogo estratégico, Abdel Aziz Ueicheq, explicó las medidas que el CCG ha decidido adoptar para combatir el terrorismo económico. «Como ya se ha visto en la lucha contra el terrorismo, la acción colectiva en el enfrentamiento a esas organizaciones resulta más eficaz», dijo. Agregó que «existen mecanismos internacionales apropiados. La primera etapa consiste en identificar las transferencias bancarias destinadas al Hezbollah, al régimen sirio y a individuos e instituciones que les sirven de pantalla. Esas medidas también se aplican a sus aliados, como el presidente del Bloque del Cambio y la Reforma, Michel Aoun». Indicando que esos grupos raramente trabajan bajo sus propios nombres, el señor Ueicheq afirmó que «la segunda etapa consiste en identificar las inversiones y los intentos de lavado de dinero».
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Fuente: New Orient News (Líbano)

Fracasa la reunión de los «Amigos de Siria»

La reunión de los «Amigos de Siria» realizada en Doha (Qatar) el sábado 22 de junio de 2013 se terminó en un fracaso. Francia, el Reino Unido y Estados Unidos habían anunciado en el G8 celebrado en Lough Erne sus intenciones de oficializar la entrega de armas al Ejército Sirio Libre, que incluso había dado a conocer –el 14 de junio– la lista de armas y municiones que necesita.
El encuentro no sólo se limitó a la presencia de únicamente 11 de los 121 países «Amigos de Siria» sino que estos 11 participantes ni siquiera lograron responsabilizarse con la entrega oficial de armas a los Contras, que además constituye una violación de las resoluciones de la ONU.
El presidente francés, Francois Hollande, había llegado a Doha en la tarde del sábado. Hollande no participó personalmente en la conferencia de «Amigos de Siria», organizada a nivel de ministros de Relaciones Exteriores, pero se mantuvo constamente informado sobre su desarrollo a través del emir de Qatar.
El día anterior, el presidente de la Comisión investigadora para Siria del Alto Comisariado de los Derechos Humanos, Paulo Pinheiro, había señalado que los dirigentes de los países que decidiesen autorizar oficialmente el envío de armas a los «rebeldes» podían ser considerados personalmente responsables por los crímenes que fuesen perpetrados con ese armamento [1].
Según el ministro francés de Relaciones Exteriores, Laurent Fabius, 2 países se opusieron formalmente a las entregas oficiales de armas. Según su homólogo británico William Hague, el Reino Unido fue uno de ellos, lo cual representaría un cambio en la posición de Londres.
En un intento por salvar las apariencias, Fabius anunció el envío de dosis de un antídoto para prestar ayuda a 1 000 personas afectadas por gas sarín ya que Francia, el Reino Unido y Estados Unidos sostienen que el gobierno sirio utiliza ese tipo de gas.
Pero las «pruebas» transmitidas a Rusia y a la ONU fueron acogidas con escepticismo ya que no cumplen las normas internacionales y en el G8 se decidió solicitar la creación de una comisión investigadora de la ONU.
En el comunicado final, los 11 países presentes en la reunión de Doha denuncian lo que presentan como una internacionalización de la crisis siria por parte de Irán y del Hezbollah libanés y afirman que estuvieron de acuerdo en «intensificar su apoyo» a los «rebeldes». El ministro qatarí de Relaciones Exteriores precisó que ese apoyo tiene que ver con… «decisiones secretas».

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Fuente: Red Voltaire

[1] «Entregas de armas a “rebeldes sirios” implican compartir la responsabilidad en caso de crímenes», Red Voltaire, 22 de junio de 2013.