
- La sala se ve cada más vacía en las reuniones de la Coalición de la oposición externa. Es que el futuro ha cambiado de bando.
La victoria del Ejército Árabe Sirio en la región de
Qoussair no es una excepción sino una tendencia general ya confirmada.
Las bandas terroristas takfiristas se derrumban por falta de respaldo
popular a la rebelión armada. La regla histórica indiscutible es que
cualquier fuerza militar, aún tratándose de un poderoso ejército,
numeroso y bien equipado, pierde sus capacidades de resistencia cuando
no dispone de un entorno social favorable. ¿Qué decir entonces de grupos
de mercenarios sedientos de sangre, llegados de 82 países diferentes,
que cometen los peores crímenes contra la población local? El más
reciente, el pasado domingo [12 de junio de 2013], fue la ejecución de
un niño de 15 años –asesinado frente a su familia– bajo la acusación de
blasfemia (Ver la rúbrica “Hechos” al final de este trabajo).
El pueblo sirio ha descubierto además que esos grupos están
estrechamente vinculados a Israel. Al comentar la situación en Siria, el
jefe de los servicios de inteligencia alemanes, citado por
Der Spiegel [
1],
reconoció que el ejército sirio proseguirá su avance para recuperar el
control de la mayoría de las regiones en los 3 próximos meses. Esa
evaluación coincide con los informes que afirman que el qatarí Hamad Ben
Jassem expresó ante el presidente Barack Obama sus temores de que
el Estado sirio logre vencer a las bandas takfiristas que los dirigentes
qataríes crearon, formaron, entrenaron y financiaron.
Es cada vez más evidente el gran desequilibrio de la correlación de
fuerzas en Siria, favorable al Estado nacional. La creciente popularidad
del presidente Bachar al-Assad ya no es un secreto. Incluso los
informes de la OTAN estiman que cerca de 2 tercios de los sirios apoyan a
su presidente. Es evidente que ese sondeo, realizado a pedido de las
potencias miembros de la OTAN, se hizo en las zonas que escapan al
control del Estado.
Esas realidades son resultado del apego de la mayoría de los sirios a
su propio Estado, a la independencia de su país y a su ejército. El
hecho que el proyecto hegemónico haya utilizado los grupos takfiristas
como principal herramienta hizo que los sirios comprendieran rápidamente
la naturaleza del complot occidental diseñado contra su patria,
[proyecto] cuyo objetivo desgarrar el tejido nacional de los pueblos de
la región. El proyecto occidental se ha estrellado contra un bloque
transcomunitario que incluye una gran mayoría de sunnitas y
de cristianos orientales defensores de las opciones árabes y nacionales.
Sin la existencia de ese bloque, hace tiempo que el Estado [sirio] se
habría desmoronado.
Los acontecimientos de Siria son una expresión más de los sucesivos
reveses que ha sufrido la alianza antisiria. Esos reveses se reflejan en
la impotencia y la confusión que caracterizan la acción de Estados
Unidos. Prueba de ello es la purga que realizó Barack Obama en el seno
de su administración: Hillary Clinton, David Petraeus, Robert Ford…
todas esas figuras han desaparecido de la escena o están a punto de
desaparecer.
Un año después del acuerdo de Ginebra es evidente que Estados Unidos,
y con él las monarquías retrogradas del Golfo y el gobierno del milagro
otomano, ha agotado todas las posibilidades de intensificación de su
agresión contra Siria. A pesar de los gigantescos medios utilizados, esa
coalición se ha estrellado contra la resistencia del Estado nacional
sirio, su ejército y su pueblo, además de la determinación y la voluntad
de acero del presidente Bachar al-Assad. Las sólidas alianzas
regionales e internacionales que Siria construyó en las últimas décadas
han sido también una importante carta de triunfo que ha fortalecido sus
capacidades de resistencia.
Declaraciones y expresión de posiciones
Vladimir Putin, presidente de la Federación Rusa
«
Hemos expresado nuestra opinión sobre la decisión adoptada
la semana pasada por los jefes de la diplomacia de la Unión Europea de
levantar el embargo sobre las entregas de armas a la oposición siria. No
ocultaré que eso nos ha decepcionado. Todo intento de influir en la
situación en Siria por la fuerza, a través de una injerencia militar,
está condenado al fracaso y no haría más que empeorar la situación,
provocando graves consecuencias en el plano humanitario. Hemos acordado
coordinar nuestros esfuerzos en aras de promover la conferencia
Ginebra 2. Estamos preocupados por la seguridad de nuestra delegación en
presencia de estos rebeldes caníbales que se comen a sus enemigos.»
Adnane Mansour, ministro libanés de Relaciones Extranjeros
«
Los combatientes del Hezbollah no han hecho otra cosa que
defender a sus hermanos libaneses en la región de Qoussair. Algunos
deforman el papel del Hezbollah y quieren hacernos creer que es su culpa
lo que ha venido sucediendo en Siria desde hace 2 años. El Hezbollah no
está combatiendo en el sur de Siria, ni en Daraa, ni en Idlib, ni en
Qamichli. Es únicamente en Qoussair, para defender a los libaneses que
fueron agredidos y a veces asesinados por los rebeldes, sin entrar a
mencionar la destrucción de sus bienes. El Hezbollah no participará en
los demás combates y decir que es [el Hezbollah] el que está haciendo el
papel principal es olvidar que el ejército sirio es uno de los 20
ejércitos más poderosos del mundo, con efectivos que ascienden a 400 000
hombres y con una cifra similar de reservistas.»
Ayman al-Zawahiri, jefe de al-Qaeda
«
Uníos, poneos de acuerdo y comprometeos a no deponer las armas y
a no abandonar las trincheras hasta implantar en el Levante un Estado
islámico que actúe por el restablecimiento del califato. La yihad en el
Levante busca el establecimiento de un califato islámico combatiente que
continuará los sacrificios hasta que la bandera de la yihad y del islam
ondee sobre Jerusalén.»
Nawaf Moussaoui, diputado del Hezbollah
«
Si los grupos takfiristas logran la victoria, nada quedará del
Líbano. El país será dividido, habrá masacres y algunas de
sus comunidades se verán desplazadas. Si queremos defender el Líbano no
podemos permitir que esos grupos se apoderen de Siria. Esa por esa razón
que estamos luchando allá, para defender la unidad de Siria y para
defender la unidad del propio Líbano. La batalla en Siria no es por la
reforma política sino por el establecimiento de una democracia. Es mucho
más importante de lo que muchos se imaginan. Se trata de una guerra
americano-israelí en la que participan gobiernos europeos y regímenes
árabes, cuyo objetivo es el derrocamiento del Estado en Siria, ya sea
para instaurar un régimen sometido a Estados Unidos e Israel o para
imponer el caos.»
Walid Joumblatt, jefe del Partido Socialista Progresista [libanés]
«
Incendiar la situación en la ciudad [libanesa] de Trípoli
no modificará la ecuación en Siria, que sigue siendo complicada y
continúa empeorando. Si algunos sectores políticos libaneses creen que
desde Trípoli pueden modificar en algo la crisis siria, tienen que
entender que esa jugada no va a funcionar. ¿De qué sirve poner la
capital del norte [del Líbano] a sangre y fuego mediante ajustes de
cuentas políticos de tipo sectario y confesional, exacerbando los
instintos, la tensión y la discordia? Ya es hora de que en Trípoli
ciertos responsables, así como las demás partes locales y exteriores,
dejen de alimentar el conflicto con armas y financiamiento organizado.»
Jamal al-Jarrah, diputado de la Corriente del futuro
«
Al apoyar el terrorismo y el asesinato combatiendo junto al
régimen sirio, el Hezbollah ha perdido en el plano ético. El Hezbollah
ha arrastrado el Líbano a una guerra regional. Su participación en los
combates en Siria constituye un crimen contra el Líbano y Siria.»
Hechos
- Rebeldes islamistas que luchan contra el régimen
del presidente sirio Bachar al-Assad asesinaron frente a su familia a un
adolescente de 15 años al que acusaban de blasfemia, anunció el
Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH). El adolescente vendía
café en Alepo y los islamistas lo oyeron decir una frase que
consideraron blasfematoria en una conversación con un amigo. Lo mataron
de 2 balazos, uno en la boca y otro en la nuca, frente a sus padres y
sus hermanos y hermanas, precisó Rami Abdel Rahmane, jefe del OSDH,
quien se apoya en una red de militantes y de fuentes médicas. Según el
señor Abdel Rahmane, se trataba probablemente de un grupo de yihadistas
extranjeros. «Hablaban el árabe clásico, no el dialecto sirio», explicó a la AFP.
- «La
utilización del CDH [Consejo de Derechos Humanos] de la ONU para
favorecer a una de las partes en conflicto en Siria –la oposición
radical en este caso– no contribuye en nada a la búsqueda de una salida a
la crisis ni a la preparación de la Conferencia Internacional sobre
Siria», subraya la diplomacia rusa al comentar el informe presentado
por la comisión investigadora independiente sobre la situación en Siria
durante la 23ª sesión del Consejo. Según ese informe, la
responsabilidad de las violencias es únicamente de Damasco. Por otro
lado, sus autores no califican de atentados terroristas las explosiones
de kamikazes en las ciudades sirias. Los autores del documento
reconocen, sin embargo, que los grupos armados de la oposición, en cuyo
seno los extremistas son cada vez más numerosos, cometen ejecuciones
extrajudiciales, actos de tortura y [secuestros de personas que toman
como] rehenes, utilizan niños-soldados y perpetran otros crímenes.
-
El imam de la mezquita al-Qods, en la ciudad de Saida en el sur del
Líbano, jeque Maher Hammoud, fue blanco de un intento de asesinato por
parte de desconocidos que abrieron fuego contra él. El jeque Hammoud,
cercano a la Resistencia [libanesa], declaró que los atacantes hicieron
cerca de 20 disparos en momentos en que él salía de su casa para ir a la
mezquita. «Simpatizantes de la oposición siria o de cualquier otro partido deseoso de crear discordia»
pudieran hallarse tras el intento de asesinato, dijo [el jeque]. Las
Fuerzas de Seguridad Interna (FSI) lograron localizar el vehículo
utilizado en el ataque, de marca Datsun, que había sido robado 2 horas antes.
Revista de prensa
As-Safir (Diario libanés cercano al 8 de Marzo)
Marlene Khalifé (6 de junio de 2013)
No será fácil para Gran Bretaña y Francia concretar sus ambiciones de inscribir lo que ambos países llaman la «
rama militar»
del Hezbollah en la lista de organizaciones terroristas de la Unión
Europea. Los dos países están presionando en ese sentido, con apoyo de
algunos Estados europeos, mientras que otros, como Austria, Finlandia e
Irlanda, se oponen.
La influencia y la integridad de la justicia europea, así como
su capacidad para contrarrestar los dictados de algunos países, han
frenado la proposición británica. Un experto europeo estima que lo más
importante sería responder una primera pregunta:
¿De qué acusarían al Hezbollah para ponerlo en la lista
de organizaciones terroristas? Si la acusación tuviese algo que ver con
el atentado de Burgas, la justicia europea obligaría a la Unión Europea a
revelar las pruebas e indicios concretos que apoyan esa medida. La
decisión europea no es solamente política ya que presenta también una
dimensión jurídica que la complica aún más.
¿Y la participación del Hezbollah en los combates en Siria? ¿Sería
esa la prueba tan deseada que pudiese justificar la inscripción del
partido en esa lista? El experto responde que «
la participación en
los combates no es un acto terrorista. En Siria hay una guerra en la que
participan varias partes, entre ellas el Hezbollah. Por consiguiente,
esa acusación no puede ser la prueba que demuestre el carácter
terrorista de ese partido».
Queda otra cuestión, la del brusco cambio de posición de Francia. El experto europeo explica: «
Hubo
un cambio brusco e injustificado de la posición de Francia: mientras
rechazaba totalmente esa idea, por falta de pruebas y porque no se podía
incluir organizaciones políticas en listas de organizaciones
terroristas, [Francia] respaldó a fondo la demanda británica. La única
explicación posible de ese cambio de actitud es la que tiene que ver con
la participación del Hezbollah en los combates de Qoussair». Ese motivo enfrenta un obstáculo: «
El
Hezbollah lucha contra el Frente al-Nusra, clasificado como
organización terrorista. ¿Cómo se le puede acusar de terrorista si está
luchando contra una organización ya clasificada como terrorista?»
El mismo experto agrega, en tono de broma: «
El secretario general del Hezbollah, Hassan Nasrallah, ¿a qué rama pertenece? ¿A la rama política o a la rama militar?»
As-Safir , 5 de junio de 2013
Mohammad Ballout, París
El presidente francés Francois Hollande se comprometerá, durante su
próxima visita a Israel, a mantener la política de su predecesor Nicolas
Sarkozy hacia Irán y a esforzarse al máximo para impedir que [ese país]
obtenga el arma nuclear. Hollande tuvo la precaución de agregar a la
política de su predecesor la promesa que él mismo hizo durante el
congreso de las comunidades judías de Francia, y que renovará en Israel,
de incluir el ala militar del Hezbollah en la lista europea de
organizaciones terroristas.
Pero el ataque de Francia contra el Hezbollah, a pesar de contar con
los aplausos de Estados Unidos e Israel y con amplia aprobación por
parte de Europa, suscita una polémica entre las instituciones francesas y
en los círculos franceses diplomáticos y de seguridad a cargo de las
decisiones. Fuentes diplomáticas francesas reportan que la dirección
África del Norte y Medio Oriente se opone a la decisión que la
presidencia de Francia adoptó, con la aprobación de ciertos círculos de
su ministerio de Relaciones Exteriores pero sin consultar con los
servicios de seguridad ni tener en cuenta la opinión de sus expertos.
Estos últimos se niegan a elevar el nivel de confrontación con
el Hezbollah [, y se niegan a ello] por razones inherentes a
las necesidades tradicionales de los servicios de seguridad que
consisten en mantener abiertos los canales de comunicación con uno de
los principales actores en el escenario local y regional, por la
dificultad para diferenciar el ala política del ala militar del partido y
por temor por la seguridad de los soldados franceses y europeos de la
FINUL, que opera en un entorno favorable al Hezbollah –entorno que
podría hacerse hostil ante la posibilidad de que varios de sus hijos se
vean inscritos en la lista de organizaciones terroristas. Por lo tanto,
hay que preguntarse si pudiera producirse un cambio en la misión de la
FINUL o en las reglas de enfrentamiento en caso de que esa decisión
entrase en vigor. Esto pone también sobre el tapete la cuestión de saber
cómo tratarían las fuerzas europeas con los «
terroristas» del Hezbollah, presentes en todas las localidades del sur del Líbano.
Se afirma que la decisión de apuntar únicamente al ala militar del
Hezbollah busca, por un lado, crear un equilibrio entre la urgencia de
acentuar la presión sobre el Hezbollah y de circunscribir su papel
regional al caso de Siria, y por el otro, la necesidad de preservar la
estabilidad del Líbano –o lo que queda de ella– y de impedir el
estallido de una guerra abierta contra uno de los elementos más
importantes de la fórmula libanesa. Pero, en realidad, la decisión cuyas
vías de aplicación estudian desde hace un mes los expertos europeos no
refleja únicamente el deseo de contener la ambición del Hezbollah
libanés. Y va más allá de los atentados de Bulgaria, atribuidos a ese
partido y cuya investigación no ha arrojado ningún resultado
concluyente [
2].
La decisión que Hollande espera ofrecer a los israelíes se inscribe,
por tanto, en el marco de una ofensiva internacional más amplia contra
una fuerza libanesa y árabe que desempeña un papel regional.
La inscripción del ala militar del Hezbollah en la lista
de organizaciones terroristas puede ser el preludio de un golpe militar
contra el partido en el frente regional en cuyos combates está
participando, más exactamente en Qoussair, ya que un partido clasificado
como «
terrorista» y que se halla lejos de sus bastiones
tradicionales del sur del Líbano será un blanco más fácil de golpear y
legítimo en el plano internacional, político y militar. La ocasión para
ello se presentará con la entrada en vigor de esa decisión, antes del
fin de este mes, y coincidirá con los últimos preparativos vinculados a
la distribución de los asientos para la conferencia Ginebra 2.
An-Nahar (Diario libanés cercano al 14 de Marzo)
Khalil Fleihane (6 de junio de 2013)
Entre las consecuencias de los combates en Siria está el aumento del
número de refugiados sirios que llegan al Líbano, en momentos en que la
comunidad internacional no ha cumplido sus compromisos sobre la ayuda
financiera para cubrir sus necesidades. La Comisión Europea anunció, en
efecto, la reducción de la ayuda que había prometido al Líbano, debido
al aumento de su déficit presupuestario –que se elevó en 2012 a 16 000
millones de euros.
Entre las repercusiones políticas se destaca la no formación de un
nuevo gobierno por Tammam Salam, designado [nuevo primer ministro
libanés] el pasado 11 de abril.
Personalidades políticas se inquietan ante la incapacidad de tomar
decisiones políticas y de poner fin a los enfrentamientos en Trípoli.
Por otro lado, los intentos de asesinato contra dignatarios religiosos
(Maher Hammoud y Ahmad Breidi, dos jeques sunnitas relacionados con el
Hezbollah. NdlR.) no son precisamente tranquilizadores sino síntomas de
discordia.
An-Nahar , 5 de junio de 2013)
Pierre Atallah
La visita a Francia del patriarca greco-ortodoxo de Antioquia y de
Todo el Oriente Juan Yazigui no trajo resultados concretos sobre el
destino de los dos obispos (Boulos Yazigui y Juan Ibrahim) secuestrados
en Siria y sólo dio lugar a la repetición de promesas de actuar a favor
de una solución. Numerosos informes contradictorios circulan sobre el
paradero de los dos prelados. En Líbano, una delegación de la ciudad
siria de Alepo se presentó en la embajada de Francia –por ser Francia el
principal país que apoya a la oposición siria– y presentó un panorama
de la situación al embajador [francés] Patrice Paoli, solicitándole con
diplomacia que transmita esa información a la administración francesa
sin comprometerse él mismo en adoptar posición al respecto.
Al-Akhbar (Diario libanés cercano a la Resistencia)
Hassan Olleik (6 de junio de 2013)
De Washington a Riad, pasando por Europa, Turquía y los países del Golfo, la palabra «
Qoussair»
venía constantemente a la boca de los responsables que multiplicaban
las advertencias sobre la recuperación de esa ciudad por el ejército
sirio y sus consecuencias. Algunos diplomáticos occidentales llegaron a
establecer un vínculo entre los últimos ataques aéreos israelíes contra
Damasco y la batalla que se desarrollaba en esa ciudad fronteriza siria.
Basta con observar la actuación de Francia para darse cuenta de la
importancia que revistió esa batalla. Ese país, que era un ferviente
detractor de la inscripción del Hezbollah en la lista europea de
organizaciones terroristas, se ha convertido –después de la implicación
del partido en la batalla que se desarrollaba cerca de la frontera
libanesa– en punta de lanza de la lucha contra él.
El interés que las fuerzas occidentales que apoyan la oposición han puesto en esa batalla está determinado por dos factores:
- el inicio de una nueva ronda de negociaciones
internacionales sobre Siria (Ginebra 2) en momentos en que la mayoría de
las partes afirman que los contornos del compromiso sobre la crisis
siria van a definirse en el terreno;
- el avance que el ejército
sirio ha logrado en los combates y que debe realzar los ánimos de los
militares y cortar las vías de aprovisionamiento de la oposición en
armas y combatientes.
Después de Qoussair, el ejército regular sirio emprenderá en la
próxima etapa 4 batallas principales, después de haber tomado el control
de las localidades de Dabaa y de Boueida Charkiyé, al norte de
Qoussair. Los siguientes combates van a determinar en gran medida el
resultado de la guerra: la batalla de Damasco-campo, en el Ghouta
oriental y el Ghouta occidental; la batalla del campo situado al oeste
de Damasco y las montañas de Qalamoun (desde Zabadani, pasando por Kara y
el sur de Qoussair, frente a la localidad de Ersal y una parte del
valle del río Barada y de Yabroud; la batalla de los barrios rodeados en
la ciudad de Homs y del campo al norte de esa ciudad, Rastan; y la gran
batalla de Alepo y la región rural a su alrededor.
Según fuentes oficiales sirias, los rebeldes retroceden día tras día
en el Ghouta Oriental, desde el comienzo en abril de la ofensiva del
ejército a partir de la localidad de Oteiba. Ahora es posible enviar
refuerzos del ejército a esa región para acentuar la presión sobre los
grupos armados. Las discusiones en los medios oficiales sirios hacen
pensar que una dura batalla está por comenzar al norte de Homs, donde
los rebeldes se han atrincherado desde el inicio de las operaciones
militares, en 2011. Pero el ejército sirio tratará de sacar partido de
los logros de la batalla de Qoussair y de su avance en la zona de Hama,
limítrofe con Homs.
En Alepo, las fuerzas regulares enviaron importantes refuerzos y han
comenzado un amplio despliegue con vistas a una batalla que va a
desarrollarse dentro de la ciudad y en sus alrededores. En una primera
fase se romperá la tenaza impuesta a las unidades que desde hace tiempo
permanecen en posición defensiva, para que puedan pasar a la ofensiva.
Quedan la región de Zabadani y Qalamoun, limítrofe con la frontera
libanesa. No se podrá decir que la seguridad de Damasco está garantizada
mientras esas regiones se mantengan bajo control de la oposición. Pero
esa es una batalla que puede esperar, según fuentes sirias, ya que los
rebeldes que allí se encuentran están ocupados en enfrentamientos
cotidianos con unidades del ejército en esa región.
Al-Akhbar , 5 de junio de 2013
Nasser Charara
Varios mensajes estadounidenses llegaron estas dos últimas semanas a
los responsables libaneses y reflejan la posición de Estados Unidos
sobre los acontecimientos en Líbano. El más importante tiene que ver con
la situación del país en materia de seguridad: los enfrentamientos en
Trípoli, el bombardeo de Hermel y la participación del Hezbollah en los
combates en Siria. Ese mensaje proviene del secretario de Estado adjunto
para cuestiones de seguridad, Derek Chollet, cercano a Barack Obama.
Chollet expresó «
la inquietud de la Casa Blanca ante las
orientaciones políticas libanesas o no libanesas que pudiesen
comprometer la decisión estratégica» de impedir un incendio
generalizado en Líbano. El responsable del Pentágono pone de relieve la
necesidad de que el ejército libanés impida la propagación de los
combates a otras regiones del país o que se extienda al Líbano el
incendio sirio. Washington desea que «
se dé al ejército [libanés] la mayor cobertura política para que tenga éxito en su misión»,
agrega el mensaje. Derek Chollet denunció la participación del
Hezbollah en los combates en Siria, pero agregó que la administración
Obama ha hecho entender a la oposición siria que no debe bombardear
lugares o regiones del Líbano en respuesta a la implicación de ese
partido.
El secretario de Estado adjunto para el Medio Oriente, Laurence
Silverman, reiteró el mismo mensaje, expresando la inquietud de
Washington ante los acontecimientos en [la ciudad libanesa de] Trípoli.
Deseó que el ejército [libanés] tome las medidas necesarias para
controlar la situación y evitar que el conflicto sirio se propague aún
más en el Líbano.
El hecho que el señor Silverman intervenga desde Nueva York en apoyo
a la acción de la embajadora Maura Connelly en Beirut muestra hasta qué
punto la administración Obama quiere evitar la degradación de la
situación en Líbano. Pero lo más importante sigue siendo la intervención
del Pentágono a través del señor Chollet, cuyo objetivo es mostrar que
se trata de una preocupación directa del presidente Obama y del comando
central del ejército estadounidense.
L’Orient-Le Jour (Diario libanés en lengua francesa cercano al 14 de Marzo)
Scarlett Haddad (6 de junio de 2013)
Fuentes de seguridad revelan la realización hace 2 días de una
reunión entre los diputados [libaneses] Mouin Meraabi y Khaled Daher así
como Houssam Sabbagh y los jeques Salem Rafei y Nabil Rohayem, todos
cercanos a la oposición siria y favorables a la tendencia islamista,
para estudiar las posibilidades de respuesta si la ciudad [siria] de
Qoussair cayese en manos del régimen, lo cual es previsible, según todos
los estimados de los cronistas militares.
Las informaciones que se filtraron sobre esa reunión revelan la
intención de los participantes de emprender una gran campaña contra el
ejército libanés, que –según ellos– nunca ha sido considerado, en el
lenguaje confesional, una fuerza aliada de la comunidad sunnita. Antes
de Taef, se le acusaba de estar bajo el control de los cristianos y
ahora se le acusa de estar en manos de los chiitas. Las mismas fuentes
de seguridad recuerdan, sin embargo, que esas acusaciones son totalmente
injustificadas ya que el ejército libanés es aún la única institución
pública que une a todas las comunidades y las obliga a trabajar juntas.
Esa institución es hoy blanco de una campaña de escarnio sin
precedentes, en la que figuras de Trípoli –y de Saida– llegan incluso a
azuzar a los soldados unos en contra de otros, clasificándolos por
religiones. Pero lo más significativo es que en Trípoli el ejército
[libanés] ya no es sólo blanco de críticas verbales. Sus soldados son
ahora blanco de disparos, cuyos autores son jóvenes [que actúan] a
rostro descubierto. En otras palabras, es gente que se siente tan
protegida que ni siquiera teme mostrar su rostro.
En esa misma capital del norte [del Líbano], se impide a
los soldados del ejército la construcción de fortificaciones alrededor
de sus posiciones, mientras que los milicianos han erigido verdaderas
barricadas a ambos lados «
de la línea del frente»…
Por lo tanto está claro, estiman las mismas fuentes de seguridad,
que existe en el Líbano una mano secreta que quiere destruir la cohesión
del ejército para abrir el camino a una confrontación directa entre las
comunidades chiita y sunnita, con vista a debilitar al Hezbollah y
arrastrarlo a las arenas movedizas de un enfrentamiento interno
destructivo para él y para su popularidad en la comunidad chiita.
Por su parte, las figuras sunnitas de Trípoli y de otros lugares
no están tomando posiciones claras a favor del ejército, por temor a
perder popularidad ante el rápido ascenso de los grupos radicales.
Hasta el momento, el Hezbollah trata de evitar todo enfrentamiento y
Hassan Nasrallah invitó claramente a quienes critican las posiciones de
su organización a ir a luchar en Siria junto a la oposición siria en
vez de poner en peligro la estabilidad del Líbano.
Mientras tanto, sin embargo, es el ejército libanés el que está
recibiendo los golpes ya que, por la naturaleza misma de su misión, está
interponiéndose entre los dos bandos.
Las fuentes de seguridad precisan además que la situación
es actualmente delicada ya que los incidentes aumentan de norte a sur,
pasando por Beirut, mientras que los campamentos palestinos, en
particular el de Ain el-Heloue, constituyen focos de tensión cada vez
más inquietantes.